
Cuando queda aproximadamente un mes para que mi vida vuelva a dar un gran cambio, para comenzar otro proyecto con otras personas en otra ciudad, me es inevitable vivir de forma más intensa momentos que siempre han sido parte de la rutina aquí. Saborear cada segundo, ese es el plan. Y ayer viví uno de esos momentos intensos.
Tarde nublada, un capítulo de Glee con alguien tremendamente especial, un postre, y un paseo por Las Américas, en torno a ese centro comercial que le transmite estar en otro lugar, no aquí (y tampoco en Madrid - ¡la gente se piensa que aquello es... Manhattan!). Y luego, camino hacia la playa vacía de turistas y playeros, porque una tarde de nubes no es apropiada para el baño. Sentarse a la orilla del mar, escuchar el romper de las olas, mirar al horizonte, y pensar en lo afortunados que somos por vivir aquí y poder improvisar estos momentos. Mirar la playa, mirar a Los Cristianos y saber que estaré mucho tiempo lejos. 'Ves, ésta será una de las cosas que echarás de menos'. Pues sí, una de tantas...
Quiero vivirlo todo ahora, y grabarlo a fuego, para que nunca llegue a olvidarlo, aún en medio de las prisas de la capital.

¿Qué puedo poner ante esto? GRACIAS
ResponderEliminarMe gusta leerte porque trasmites con claridad y transparencia lo que sientes. Tienes pocas dobleces a la hora de soltar lo que llevas dentro. No como OTRAS "señoras que no son claras en los blogs... y son recriminadas por OTRAS señoras que les guardan rencor desde hace una década"
ResponderEliminarYo hace un año me sentía un poco así. Mi sirvió pensar que todo esto de lo que hablas no se va a ir nunca. Eso ya lo que tienes ahora. Irte y conocer otro mundo y otra gente no te hará perder nada, solo ganar cosas nuevas, y algunas mejores, o que aquí no hay. Además, estás a un ratito en avión de tus playas y amaneceres.
Y claro que no es Manhattan, pero en proporción a Santa Cruz de Tenerife. LO ES.
Muaca¡
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarNuevos retos, nuevos desafios, personas que se iran sumando a tu recorrido. Algunas se quedaran en el camino y otras te acompañaran "hasta el infinito y más allá". En cualquier caso,y si se me permite usar términos contables,el "haber" siempre será mayor que el"debe". Porque los capitulos de Glee, esa persona tremendamente especial y el horizonte del mar estaran ahi, esperando tu llegada y haciendo que el balance de tu vida dé siempre un resultado positivo.
ResponderEliminarBesossss
Te entiendo infinito y medio...o quizas dos veces infinito. Pero desde mi humilde y pequeña experiencia de llevar ya dos años (y no fáciles en absoluto) en la capital...es precioso estar allí caminando con el frío una tarde gélida de invierno y conseguir que s te calienten las manos pensando en tu playa favorita. Y lo que es mucho mejor y un reto especial es conseguir sentir todo eso con una sonrisa en los labios y una complicidad porque sabes que "si quiero lo tengo". Sentir esa complicidad, el "estoy aqui porque quiero" y no pensar eso con tristeza es lo que hace que tu nostalgia (que vendrá uchas veces) se convierta en una cosa positiva que te permita seguir dando eses frío paseo por tu nueva ciudad....Allí estaré para compartirlo.
ResponderEliminarBBBego