jueves, 22 de julio de 2010

David



Todos nos hemos sentido inútiles en muchos aspectos de la vida. Aprendiendo a caminar, aprendiendo a leer, aprendiendo a vivir solo, aprendiendo a conducir, aprendiendo a conocer tus gustos, a conocerte a ti mismo... Y todos hemos recibido esa palmadita en la espalda como aprobación final o ayuda desesperada.

Hoy, siento que me queda mucho por aprender en relaciones humanas, que lo que yo pienso que es correcto no lo es tanto, y que lo que para mí pudo ser algo más que una noche de diversión, para otro simplemente fue eso. Que la falta de respuesta de un mensaje, el no contestar a una llamada o el ser frío a la mañana siguiente, son síntomas de que no hay ningún tipo de interés. Y cómo actuar ante todo esto, sin que me joda tanto... Por eso agradezco tener a alguien que me da esa palmadita en la espalda.

4 comentarios:

  1. Vaya!! Asi que has vuelto a darle uso a este casiolvidado blog. Me alegro mucho de que sigas compartiendo lo que ronda por ese cuerpecito ( mente y corazon )con los que te seguimos. Ay, Jorgito....no te puedes ni imaginar cuánto me ha recordado esta entrada a mi hace unos años. Qué pena que tengamos que hacernos fuertes con la vida; no poder mantenernos siempre "dorados", perder esa ingenuidad que nos hace esperar algo bueno de los demas.
    Vas a necesitar muchas palmaditas en la espalda. Todos las necesitamos, porque las relaciones humanas no son operaciones aritméticas lógicas, y tropezamnos mil veces con la misma piedra.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. Sí, a veces las "rupturas" nos hacen más profundos sentimientos nuevos, o que antes ni siquiera estaban. Pero pasa, te lo aseguro.
    Qué te voy a decir que no te haya dicho estos días... Palmaditas las que quieras, y tirones de oreja los que me dejes (...) (...)

    ResponderEliminar
  3. Por cierto, me encanta esa peli... La vi después de un día horrible en Madrid, en el que, entre otras cosas, me robaron la cámara... Pero al final me sentí genial, es un choque de positividad ;)

    ResponderEliminar
  4. Pues sí, de vuelta a estos mundos y creo que por mucho tiempo...

    Supongo que el tiempo te hace ser menos débil, aunque siempre cometamos los mismos errores... Aprendo, aprendo.

    Yo esa peli la vi en Irlanda, un día que estaba enfermo y me quedé abrigadito en la cama de mi cuarto con una taza de té a mi lado. A mí me pareció muy muy tierna.

    Gracias por los comments, chicos! ;)

    ResponderEliminar