viernes, 7 de agosto de 2009

No sé por qué...

Últimamente he estado muy tentado a escribir en el blog, pero por una cosa u otra, nunca lo hacía... Y ahora (no sé muy bien por qué, o tal vez sí) he vuelto a entrar en él, y me ha sorprendido ver que hacía más de un mes que no publicaba nada. Y no precisamente porque mi vida haya sido aburrida. Más bien todo lo contrario, porque mi aventura en Madrid ha dado mucho de sí (aunque creo que crearé una entrada para explicar todo lo que allí viví... Y como tú decías, leerlo en un futuro y recordar lo que sentía en cada momento). Ya se ha acabado, eso sí. Ya volví a mi isla querida, y estoy a la deriva, o por lo menos me siento así, porque en apenas un mes, comienza otra aventura en Irlanda. Allí tendré que pasar todo el año, de Erasmus. He de confesar que estaba mucho más emocionado mientras preparaba el viaje (al comprar los billetes, al rellenar papeles, al imaginar cómo sería todo...) que ahora. Y esa es la deriva de la que hablaba, que estoy ahora aquí, en Tenerife, sabiendo que en un mes todo cambia, pero no sé como será nada. Seguro que una buena experiencia para mí (o eso dicen todos...). De momento solo puedo hacer caso a aquello de "carpe diem" y olvidarme de lo efímero de este momento...

2 comentarios:

  1. Todo es efímero, todo cambia... Por eso es tan importante lo que dices del "carpe diem" y lo de "se hace camino al andar" Todo lo que has vivido aquí en Madrid, las cosas que vas a hacer este mes en Tenerife y todo el año en guirilandia del norte, aunque con fecha de caducidad, son básicamente tu vida, vas a vivir ahora la vida que luego será pasado. LLENALA DE RECUERDOS

    ResponderEliminar
  2. "Todo cambia, nada permanece", como decía cierto filósofo (Heráclito), y puede que tenga razón... Y qué filosófico te has puesto "Pedro Quique", pero qué razón tienes...

    ResponderEliminar