Quizás eso define estos momentos: aburrimiento. Es muy dificil comenzar de cero en un sitio nuevo y con gente nueva. Al principio me gustaba salir, pasear, coger el metro hasta cualquier parada, salir y caminar. Caminar. Ver la cara de la gente, cada uno en su mundo. Caminar. Conocer nuevos sitios. Caminar. Visitar monumentos. Caminar. Caminar hasta cansarme, llegar a otra parada de metro y volver a casa, tras volver a caminar. Pero llega un momento en que el mundo se hace demasiado grande para caminar. Sobre todo, para caminar solo. Creo que la soledad me invade. Hay gente maravillosa a mi alrededor, pero me siento un poco solo. Necesito a alguien cerca, alguien con quien poder salir, recorrer calles, hacer fotos, visitar lugares... Quizás esta semana lo consiga. O tal vez no.
Por fin se van los "jóvenes" del colegio, y la paz empieza a reinar... Esperemos que poco a poco llegue la tranquilidad.
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