domingo, 13 de diciembre de 2009

Segunda era. Un año después.

Últimamente han pasado muchas cosas en mi vida. Así comienzo a escribir de nuevo en el blog, echando la vista atrás a estos meses. Creo que tres meses en la vida de una persona suponen muy poco tiempo. En la mía, estos últimos han sido muy intensos, al igual que lo ha sido este año. Y así se titula esta entrada, "un año después". Y es que ya hace un año, que una mañana como hoy, después de haberme dormido a las y tantas, haciendo no sé qué sentí cómo unos pasos se iban acercando hacia mi habitación. Fue lo primero que oí esa mañana. Esos pasos, eran tacones, zapatos de mujer. De repente mi corazón dio un vuelco: ¿quién es, a estas horas, si vivo solo? La puerta corredera se abrió, con su particular sonido, y los pasos se iban acercando más y más. La puerta se abrió y apareció ella, con lágrimas en los ojos y la cara descompuesta. Creo que encendió la luz y se sentó a mi lado. Esperó un momento y yo me recompuse. Pensé: "¿Qué ocurré?, ¿qué haces aquí?". Ella me contó lo que había pasado y, tras un gemido, se echó a llorar. Yo la abracé. No pude hacer más que eso, porque en ese momento no pude llorar. Estuve un tiempo pensando si aquello era un sueño o era realidad. Tardé en darme cuenta de lo que realmente había pasado. Me levanté, y empecé a preparar una pequeña maleta. No sabía qué iba a ocurrir ese día, pero teníamos que irnos enseguida. Aún seguía sin llorar, algo aturdido y con el corazón en un puño. Preparé mi ropa, salí de mi habitación y recorrí ese inmenso pasillo que da al salón y llegué hasta la cristalera que muestra la Catedral. Allí miré, y vi a la gente pasar haciendo su vida, ensimismados en sus preocupaciones, y varias lágrimas cayeron por mi mejilla; sólo pude pensar: "Ya no te volveré a ver más". A partir de ahí todo fue un cúmulo de sufrimientos, porque no es fácil llegar al pueblo, que ese día está de luto; no es fácil ver a las figuras familiares más sólidas, a las que te sirven como referencia, los pilares, derrumbados con lágrimas en los ojos gritando de dolor; no es fácil adentrarse en ese ambiente fúnebre y denso que suponen ese tipo de actos. Tampoco fue fácil plantearse un futuro distinto, un futuro sin ella. No fue fácil ver a una familia destrozada. Son cosas que un año después aún siguen en mi mente, y supongo que no se me olvidarán en lo que me quede de vida. Un año después sigo aquí. Más mayor, en otro país, con otros objetivos, pero con recuerdos. Aunque no recuerde cuales fueron mis últimas palabras hacia ti, ni las tuyas hacia mí, solamente puedo decir: te quiero.

viernes, 7 de agosto de 2009

No sé por qué...

Últimamente he estado muy tentado a escribir en el blog, pero por una cosa u otra, nunca lo hacía... Y ahora (no sé muy bien por qué, o tal vez sí) he vuelto a entrar en él, y me ha sorprendido ver que hacía más de un mes que no publicaba nada. Y no precisamente porque mi vida haya sido aburrida. Más bien todo lo contrario, porque mi aventura en Madrid ha dado mucho de sí (aunque creo que crearé una entrada para explicar todo lo que allí viví... Y como tú decías, leerlo en un futuro y recordar lo que sentía en cada momento). Ya se ha acabado, eso sí. Ya volví a mi isla querida, y estoy a la deriva, o por lo menos me siento así, porque en apenas un mes, comienza otra aventura en Irlanda. Allí tendré que pasar todo el año, de Erasmus. He de confesar que estaba mucho más emocionado mientras preparaba el viaje (al comprar los billetes, al rellenar papeles, al imaginar cómo sería todo...) que ahora. Y esa es la deriva de la que hablaba, que estoy ahora aquí, en Tenerife, sabiendo que en un mes todo cambia, pero no sé como será nada. Seguro que una buena experiencia para mí (o eso dicen todos...). De momento solo puedo hacer caso a aquello de "carpe diem" y olvidarme de lo efímero de este momento...

domingo, 5 de julio de 2009

El mundo gira...

A veces el mundo gira y gira, y te lleva de lo más oscuro de un túnel, hasta el paraíso soleado más bonito que puedas imaginar. Y ahora estoy en el paraíso... Por todo en general. Por todo todo. Esta semana ha sido muy linda. Totalmente distinta a la anterior. De hecho, no he parado (hasta aquí se ha notado, que no he publicado nada...). Gracias a Quique, por supuesto (gracias dobles, ya sabes por qué :-P) y a Bego, que se acordó de mi soledad en esta gran ciudad. Y el mundo gira, y puede seguir girando, pero espero (y deseo) que no me mueva de este bonito paraíso.

EFECTO MARIPOSA. "EL MUNDO"

No,
Esta noche, amor no he pensado en ti.
Abrí los ojos para ver en torno a mi.
Y entorno a mi giraba el mundo como siempre.

Gira el mundo gira
En el espacio infinito.
Con amores que comienzan
Con amores que se han ido.
Con las penas y alegrías
De la gente como yo.

El mundo.
Llorando ahora yo te busco.
En el silencio yo me pierdo.
Y no soy nada al verte a ti.
El mundo.
No se ha parado ni un momento.
Su noche muere y llega el día.
Y ese día vendrá.

Yo,
Que aún pensaba que eras algo especial.
Después la vida me ha enseñado mucho más.
Y en torno a ti no gira todo como siempre.

Gira el mundo gira
En el espacio infinito.
Con amores que comienzan
Con amores que se han ido.
Con las penas y alegrías
De la gente como yo.

El mundo.
Llorando ahora yo te busco.
En el silencio yo me pierdo.
Y no soy nada al verte a ti.
El mundo.
No se ha parado ni un momento.
Su noche muere y llega el día.
Y ese día vendrá.

El mundo.
Llorando ahora yo te busco.
Y en el silencio yo me pierdo.
Y no soy nada al verte a ti.
Y el mundo.
No se ha parado ni un momento.
Su noche muere y llega el día.
Y ese día vendrá.

Y gira el mundo, gira...



lunes, 29 de junio de 2009

Aburrimiento...

Quizás eso define estos momentos: aburrimiento. Es muy dificil comenzar de cero en un sitio nuevo y con gente nueva. Al principio me gustaba salir, pasear, coger el metro hasta cualquier parada, salir y caminar. Caminar. Ver la cara de la gente, cada uno en su mundo. Caminar. Conocer nuevos sitios. Caminar. Visitar monumentos. Caminar. Caminar hasta cansarme, llegar a otra parada de metro y volver a casa, tras volver a caminar. Pero llega un momento en que el mundo se hace demasiado grande para caminar. Sobre todo, para caminar solo. Creo que la soledad me invade. Hay gente maravillosa a mi alrededor, pero me siento un poco solo. Necesito a alguien cerca, alguien con quien poder salir, recorrer calles, hacer fotos, visitar lugares... Quizás esta semana lo consiga. O tal vez no.
Por fin se van los "jóvenes" del colegio, y la paz empieza a reinar... Esperemos que poco a poco llegue la tranquilidad.

sábado, 27 de junio de 2009

¿Nueva vida?


Para empezar he de reconocer que nunca he sido demasiado dado a los cambios en mi vida... Siempre me ha gustado la comodidad de la rutina y de las cosas sobreseguro. Quizás mi timidez, mi miedo a perder, o simplemente la garantía del éxito, me hayan llevado a esta vida tan insulza, pero a la vez, placentera. Quizás a los 21 llegue el cambio. Quizás a los 21 todo siga igual.
De momento algo he hecho para el cambio. Coger un avión solo y plantarme en Madrid, con 32º a las 17 de la tarde (hora peninsular, por supuesto) son síntomas de cambio (y, sobre todo, en mi caso). Después de años sin viajar (y otros tantos sin pisar Madrid) la experiencia ha valido la pena. Es la primera en la que he tenido que buscarme la vida yo solo. Y me ha gustado. Me ha gustado, claro, porque la cosa ha salido bien (no quiero ni imaginar lo que pensaría ahora si algo hubiera salido mal).
Llegar al colegio mayor fue un pelín más dificil, así que taxi al canto (una taxista "majísima" que me trajo aquí... Realmente un tramo de 10 minutos caminando. Pero repito, un canario perdido en Madrid no puede hacer más...). Quizás lo más dificil lo esté viviendo aquí. Una manada de universitarios tras los exámenes no reciben de la mejor forma a un foráneo que invade su territorio. De nuevo, mi timidez ha tenido mucho que ver con este malestar. No hay ninguna actitud particular que me haya "dañado". Ha sido en general. La actitud. Es normal: llevan todo un año (o más) aquí, llega el verano y se acaban los exámenes. Yo soy un extraño más (y eso es lo que más me molesta: el trato como extraño). Además, dormir, lo peor. Demasiado ruido. De nuevo, normal. A partir del martes muchos marchan a casa, y (espero) la cosa se tranquilizará.
Quizás éste sea el inicio de una nueva vida... Luego queda un paso más grande, viajar hasta Irlanda. Pero esto lo dejo para otro día.
¡Ah! Y a partir del miércoles creo que estaré menos aburrido :-)